A los 16 años empecé con dolores agudos de cabeza, de esos que te inmovilizan. El médico de mi pueblo me diagnosticó migrañas y me recetó 1 paracetamol al día (cada día!) y 2 si notaba que el dolor de cabeza se venía. Al cabo de pocos meses resultó que tenía gastritis crónica para lo cual me recetó Almax, un antiácido, después de cada comida (otra vez, cada día!). Así que tenía 16 años y tomaba tres pastillas al día…como si fuera normal!

Años después mi madre empezó a visitar a un naturópata, buscando alternativas a sus enfermedades y de rebote a las mias. No pasaron ni 5 minutos en la consulta del naturópata, cuando este se levantó de su mesa, se colocó detrás mio, me tocó el cuello y me dijo : “¿no te duele?”.

Y claro que me dolía! me dolía un montón…Así me diagnosticó Cefaléa de origen tensional. Su receta: una serie de ejercicios que relajaran los músculos del cuello, respiraciones profundas para relajar todo mi cuerpo y unas pastillas de harpagofito (relajante muscular de origen vegetal) en caso de que el dolor fuera insoportable.

No podía creer que ese hombre, con tan sencilla receta hubiera mejorado mi vida tanto. Ese recuerdo quedo grabado en mi, y me fue empujando poco a poco a donde hoy me encuentro.

¡Ahora solo tengo dolor si no practico yoga! y día de hoy, entiendo que tenía que experimentar esas dolencias para poder llegar a donde estoy. Así que puedo sentirme agradecida incluso!

En las consultas de naturopatía tratamos enfermedades de todo tipo, obviamente algunas más fácil de sanar que otras, pero siempre y cuando la persona desea estar bien, la sanación es posible.

Fitoterapia, hidroterapia, ejercicios y nutrición son los métodos que más me gusta usar para impulsar esa sanación.

Precio: 15 Euros por consulta.